Martes, 15 de julio de 2014

Por: Enrique Ojeda.

         Tanto nadar para morir en la orilla. Las ilusiones de cientos de empleados de la administración pública adscritos a las Gobernaciones y Alcaldías se quedaron con los crespos hechos ya que no fueron incluidos en el tan cacareado proyecto de acuerdo a lo declarado por Franklin Rondón, presidente de Fentrasep.

 

         Mi pregunta obligada tanto a Franklin Rondón como Antonio Suárez, presidente de Fedeunet ¿Desde cuando los empleados de las Alcaldías y Gobernaciones dejaron de ser empleados públicos?.

 

         Tenía entendido que la administración pública es una sola. Igual era de la creencia que se delegan funciones más no responsabilidades y la responsabilidad del estado es proteger en su diversidad a todos y cada uno de sus ciudadanos independientemente del modo de pensar de cada cual, si es que son tan pitoniso y  adivinan la inclinación ideológica de algunos funcionarios.

 

         Si bien es cierto que las Alcaldías y en buena parte se autofinancian a través de los impuestos no es menos cierto que el noventa por ciento se va en papelería y por ende el estado mensualmente les entrega un subsidio a través de la Gobernación para el pago de nómina y otros compromisos que difícilmente cubrirían con el tal impuesto. 

 

         Mezquino, excluyente y sectario el vergonzoso proyecto  presentado por ambas Federaciones para la consulta y visto bueno del ciudadano Presidente de la República elaborado única y exclusivamente para los empleados de la Administración Central. Toda una pérdida de tiempo y una descarada burla a un importante universo de trabajadores, jubilados y pensionados de estos entes que miran con vergüenza a unos desmoralizados “Seudos representantes”, quienes sin inmutarse buscan congraciarse con el gobierno central, mientras mezquinamente destruyen, sueños y esperanzas momentos de real incertidumbre frente a la indetenible inflación que no perdona color, raza, credo ni sentimiento ideológico.

 

         Al ciudadano Presidente de la República y sus asesores económicos y políticos les queda un mes para enderezar este mezquino entuerto de la IV República del que hubiésemos preferido se fuera dado por Ley habilitante y no dejar el futuro, crecimiento y desarrollo individual de estos empleados en manos de estos fariseos truncadores de sueños y esperanza de un importante universo de trabajadores por su egoísta protagonismo.

 

FUERA LOS APATRIDAS DE LAS FEDERACIONES DE LOS TRABAJADORES VENEZOLANOS


Publicado por Enrique_Ojeda @ 4:34
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